martes, 23 de marzo de 2010

Endeudamiento neto de las Corporaciones Locales españolas

Actualmente estamos asistiendo a una explosión de noticias sobre los problemas financieros de nuestros ayuntamientos, y sobre su capacidad para hacer frente a los pagos corrientes. Todo parece indicar que la espiral deuda-gasto no ha sido un exceso sólo del sector privado, sino que las administraciones han contaminado sus decisiones financieras de unas expectativas de ingresos que se han visto seriamente mermados una vez que la burbuja inmobiliaria se ha desinflado.
Los problemas de financiación de las Corporaciones Locales en nuestro país no es un problema ocasionado por el fin del boom de la construcción. Los ayuntamientos se han valido de los ingresos que generaba la actividad constructora en sus territorios para intentar generar ingresos con los que sufragar unos gastos corrientes asociados a  nuevos servicios que demandaban sus ciudadanos. El error ha sido utilizar ingresos que no son recurrentes para incrementar los gastos operativos de las corporaciones, cuando esos ingresos debieran haberse destinado a incrementar las inversiones en sus respectivas ciudades, mejorando las infraestructuras y edificios, ante la pérdida tarde o temprano de esos ingresos extraordinarios. 
Además del déficit de financiación para hacer frente a los servicios que prestan, las corporaciones han entrado en una dinámica de aumento de la deuda con entidades financieras durante los últimos años. En el gráfico adjunto podemos observar el aumento neto del endeudamiento de las Corporaciones Locales a nivel nacional, pasando de un aumento neto  anual de 745 millones de euros en 2003, hasta los 1.747 millones de euros en el 2008. El total de crecimiento neto del endeudamiento de las entidades locales ha sido de casi 10.000 millones de euros en seis años. 
La situación en algunos ayuntamientos es crítica, y las posibilidades para hacer frente a la escasez de financiación son escasas, por lo que probablemente haya que poner  en marcha medidas excepcionales para intentar normalizar la situación en dichas instituciones. Tienen pendiente las nóminas del personal laboral, las facturas de proveedores y acreedores, los cuales se encuentran en riesgo de insolvencia por la demora que están sufriendo en el cobro de sus facturas, además se encuentran en algunos casos con la imposibilidad de hacer frente a servicios básicos que tienen encomendados por ley. En conclusión, la toma de decisiones en algunas corporaciones durante este tiempo ha puesto de manifiesto la falta de visibilidad de sus gestores. Probablemente haga falta una regulación más estricta para evitar que los equipos de gobierno provoquen los graves perjuicios que están ocasionando y de los que normalmente no responden patrimonialmente, de manera que se acote de alguna manera la arbitrariedad en sus decisiones hoy por hoy bastante discutibles.

jueves, 18 de febrero de 2010

Afiliación a la Seguridad Social de trabajadores extranjeros

La crisis del empleo también se ha dejado notar en los trabajadores extranjeros de nuestro país. En el mes de enero la afiliación a la seguridad social ha descendido un 2,23%. Ha sido el régimen general con el 3,52% y el de autónomos con el -0,95%, los sectores más castigados durante el mes para este grupo.
El régimen general es el que más empleados extranjeros posee con 1.168.108 personas (64,6% del total afiliados), le sigue el régimen agrario con 262.683 personas (14,5%), el régimen de autónomos y del hogar con 195.750 (10,8%) y 175.614 (9,72%) personas respectivamente.
A destacar la progresión positiva de los afiliados extranjeros al régimen agrario que se ha incrementado en 55.535 personas en el último año, así como el régimen del hogar que también ha aumentado en 4.830 personas, en comparación con la destrucción de empleos en el general y autónomos, con 108.697 y 21.064 personas menos afiliadas en dichos apartados. Se puede observar el trasvase de empleo entre sectores económicos, básicamente desde de la construcción hacia la agricultura y servicios.

domingo, 17 de enero de 2010

Crédito total y saldo moroso de la economía española

Los datos de tercer trimestre del año pasado sobre el total del crédito concedido por las entidades financieras nacionales a los distintos agentes económicos, colocan la cifra en 1,85 billones de euros, lo que supone un descenso de la financiación global del 0,81%. Por contra, el saldo del crédito dudoso subió un 4,83% respecto al segundo trimestre. Si comparamos este datos con el mismo trimestre del año 2008, las cifras muestran una moderación importante, teniendo en cuenta que el dato de ese año fue del 55,96% de incremento respecto al trimestre anterior.
Ahora bien, aunque la intensidad del deterioro ha disminuido considerablemente, la tasa de morosidad se ha colocado en el 4,86% mientras que en el mismo trimestre del 2008 la tasa era del 2,63%, lo que pone de manifiesto la intensa destrucción de la calidad crediticia del sistema bancario español. La tasa de morosidad de los créditos destinados a los hogares ha ascendido al 3,85%, mientras que la destinada a financiar la actividad económica se situó en el 5,69%. Así mientras el crédito destinado a la financiación empresarial ha descendido un 1,08% en el trimestre, el saldo de dudoso cobro ha crecido un 6,46%. De igual manera, podemos observar una disminución de la intensidad en el crecimiento de estos saldos comparándolo con el crecimiento del 80,11% registrado en el tercer trimestre de 2008.
En conclusión podemos observar un impacto importante de la crisis económica sobre las variables financieras de la economía, aunque la intensidad observada durante el año 2008 y principios del 2009 ha remitido considerablemente. Sería interesante tener el desglose por tipos de entidades financieras, básicamente bancos y cajas de ahorros para saber el impacto que la gestión realizada por las entidades de cada grupo han tenido sobre el riesgo asumido. De todas formas, es notorio que las cajas han tenido una gestión más laxa y eso ha hecho que el supervisor centre en estas entidades las actividades de vigilancia para intentar evitar que el deterioro que sufren sus balances no terminen provocando más intervenciones y problemas para la credibilidad global del sistema financiero español.